¿Por qué no somos felices?

01
Oct
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¿Por qué no somos felices?

“Si todo esto es cierto, entonces ¿por qué no tenemos todos una gran paz en el alma y en el espíritu?¿Por qué los cristianos no son las personas más felices, más reposadas de todo el mundo?Entonces ella respondió su propia pregunta: Porque buscamos nuestro descanso en cosas que son demasiado pequeñas. Esta avellana en la cual todo esto está condensado: procuramos encontrar placer en esas pequeñas cosas”.

¿QUÉ ES LO QUE LO HACE FELIZ A USTED? ¿QUÉ ES LO QUE LO ALEGRA Y LE LEVANTA LA MORAL?

¿Es su trabajo? ¿El hecho de que tiene buena ropa? ¿Es porque se ha casado bien y tiene una buenaposición? ¿Qué es exactamente lo que le produce gozo?

Ese es nuestro problema. Sabemos que Dios es tan inmenso que en comparación todo tiene el tamaño de una avellana. Y sin embargo no somos personas felices porque nuestra mente está puesta en cosas.

Multiplicamos cosas, las acrecentamos y las perfeccionamos. Embellecemos las cosas y ponemos nuestraconfianza en ellas y en Dios. Tenemos nuestro trabajo y a Dios; a nuestro esposo y a Dios; nuestro fuerte cuerpo y Dios; nuestro buen trabajo y Dios; nuestro hogar y Dios. Tenemos nuestra ambición en el futuro yDios, y de esa manera ponemos a Dios como un signo más después de todas las demás cosas.

Todas las grandes almas del mundo desde David y Pablo y Agustín y todas las demás hasta las de hoy, todo escritor responsable que ha sido iluminado desde las Escrituras por medio del Espíritu Santo ha dicho lo mismo. Y sea que venga de una escuela de pensamiento cristiano o de otra, mientras sea ortodoxo yespiritual dirá lo mismo: nuestro problema es que ponemos nuestra confianza en cosas y no en Dios. Y Juliana dijo: “Dios me mostró que todas las cosas son apenas del tamaño de una avellana. ¿Por qué ponemos nuestra confianza en cosas tan pequeñas que Dios mantiene juntas? ¿Por qué habría yo de confiar en cosas?”

Las multiplicamos, las acrecentamos, y seguimos estando ansiosos e insatisfechos.

¿Por qué? Porque todo lo que esté por debajo de Dios no nos satisfará. Dios lo hizo a su imagen yusted es así. Dios no hizo al chimpancé a su imagen. No hizo al caballo, esa sinfonía en movimiento, a suimagen. Dios no hizo a su imagen a ese precioso pájaro del cual el poeta dice: “Canta al anochecer… sunota nocturnal” a su imagen. Dios lo hizo bello, pero no lo hizo a su imagen.

Dios solo lo hizo a usted a su imagen y usted está pegado a Él, tanto pecadores como cristianos.Usted fue hecho a la imagen de Dios, y nada menos que Dios puede satisfacerlo. Y aunque espere ser deesos cristianos que “meten la moneda en la ranura (es decir, con la certeza de obtener algo a cambio),obtienen la salvación, escapan del infierno y van al cielo” (esa pobre visión infantil del cielo) recuerde una cosa: con el paso de los años encontrará que no está satisfecho con “cosas más Dios”. Usted necesitará tener a Dios menos todas las cosas.

Usted podría preguntarme: “¿Usted no tiene cosas?” Seguro que las tengo. Dios sabe que no tengo mucho,solo un montón de libros. Tengo una esposa, hijos, nietos y amigos: tengo todo eso.

Pero apenas ponga mis esperanzas y mi comodidad en esas cosas y en esas personas perderé algo de micorazón. Mejor que no sea cosas y Dios, mejor que no sean personas y Dios: debe ser Dios y nada más.Luego, todo lo demás que Dios nos dé, podemos tomarlo en nuestros brazos y quererlo en nombre deJesús. Y podemos amarlo por Él, pero sin que sea necesario para nuestra felicidad.

 

Si hay algo que es necesario para su felicidad eterna además de Dios, usted no es todavía la clase de cristiano que debería ser. Porque solo en Dios hay verdadero descanso.

Dios se complace cuando un alma desamparada va hacia Él sencillamente, sin rodeos e íntimamente.Siente placer en que lleguemos a Él, Esta clase de cristianismo no atrae grandes multitudes. Atrae solo a quienes tienen su corazón puesto en Dios, que quieren a Dios más que a ninguna otra cosa en el mundo.

 

Estas personas quieren la experiencia espiritual que viene de conocer a Dios por lo que Él es. Podrían quitarles todo, pero ellos seguirían teniendo a Dios.

Estas personas no son muy numerosas en ninguna localidad dada. Esta clase de cristianismo no atrae a grandes multitudes, pero seguramente atraerá a los hambrientos y sedientos y a algunos de los mejores. Ypor ello Dios se complace tanto cuando gente desamparada va hacia Él, sencillamente, sin rodeos e íntimamente. Él quiere que vayamos sin toda la gran carga de la teología. Él quiere que vayamos sencillamente y sin rodeos, como un niño pequeño. Y si el Espíritu Santo lo toca, usted será así.

El entusiasmo de Dios

Como dije en el capítulo anterior, Dios es ilimitadamente entusiasta. Me alegra que alguien lo sea, porque no encuentro muchos cristianos que lo sean. Si lo son, su entusiasmo no está concentrado en las cosas importantes. Si van a ver una película, esta puede obnubilarlos. Se alborotan por ir a un crucero a la luz de laluna. Pero si uno tan solo les dice: “Mira, mira, ¡mira a Dios, mira a Dios!”, no obtiene demasiado entusiasmo.

Dios es entusiasta. Se entusiasma consigo mismo en las Personas de la Trinidad.

Las Personas de la Trinidad se deleitan infinitamente cada una con las otras. El Padre está infinitamentecomplacido con el Hijo y el Hijo está infinitamente complacido con las otras dos personas de la Trinidad. Él se deleita en toda su creación, y en especial en los hombres hechos a su imagen.

La incredulidad llega y arroja un velo sobre nosotros y no deja pasar la luz de Dios, y entonces no creemosque Dios se deleita, se deleita infinitamente con nosotros.

Aquí le comparto una oración hecha por lady Juliana:

Oh Dios, dame tu bondad, porque tú eres suficiente para mí, y no podría pedir nada más ni encontrar honraen nada además de ti. ¡Dios dame de ti!

Decimos que hay un avivamiento cuando todo el mundo corre y se cae encima de los demás y dicen:“Perdóname por haber tenido un mal pensamiento sobre ti.

Perdóname por los cinco centavos que olvidé devolverte”. O decimos que los avivamientos consisten engente que se pone muy ruidosa. Bueno, eso puede suceder en un avivamiento, pero la única clase deavivamiento que podría haber aquí cuando los mundos se enciendan, es el avivamiento que comienza con la frase:

“Oh Dios, dame de ti! Porque nada fuera de ti puede llenarme”.

Hambre de Dios

“Jamás he querido”, dijo lady Juliana “algo [que fuera] menos que Dios”. Me gusta esa expresión. Traducido alespañol moderno se diría: “No me sería suficiente”.

Juliana en efecto dijo: “Oh Dios, si tuviera toda la avellana—todo, desde el protón hasta el cuerpo celestemás remoto, hacia arriba y hacia abajo en la escala de todas las cosas bellas de la tierra, el cielo, el mar, losdiamantes de las minas, la madera de los bosques, el encanto de un paisaje y la riqueza de las ciudades—si tuviera todo eso pero no te tuviera a ti, siempre me harías falta”. No sería suficiente.

El problema del mundo de hoy es que todos dicen: “siempre me harías falta”, pero no saben qué. Hay unpequeño altar dentro de usted, un altar tan profundo que nadie lo conoce, solo usted. Y en la parte másinterna, más profunda de ese altar, “un huerto en Edén, al oriente” (Génesis 2:8). Yace en la enorme alma deustedes, esa alma que es más grande que el universo estrellado. Hay un altar allí, un jardín y un trono. Y sin importar qué pase, usted recibirá un grito desde ese trono: ¡Siempre me harías falta!

¡Oh, Dios! ¡Sigo estando hambriento, sigo estando hambriento!

 

¿Quién se suicida? No el pobre: el rico. No el desconocido de la calle: son los actores de cine y los políticosy gente que es muy conocida. Como dice la canción:

“Quédate con el mundo pero dame a Jesús”. Podríamos tener todo el mundo pero no tener a Jesús, y entonces habría un clamor muy adentro de nosotros: “Siempre me haces falta”.

Esta es la peor calamidad para un alma humana: haber sido hecha a la imagen de Dios, con un espíritu tangrande que puede contener el universo, pero que clama por más. Imagine un alma más grande que loscielos y los cielos de los cielos, pero vacía de Dios. Imagine ir por la eternidad gritando: “Nunca me faltes, oh Dios”, por siempre y siempre. “Oh Dios, estoy hambriento y no puedo comer; estoy sediento y no puedo beber. Envíame a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoyatormentado en esta llama” (vea Lucas 16:24).

Me pregunto si las llamas del infierno no serán atizadas desde lo profundo en ese santuario [del corazón] donde, árida, deshecha y reseca, el alma del hombre clama: “Oh Dios, nunca me faltes. Lo he tenido todo:religión, posición, dinero, un cónyuge e hijos, ropas, un buen hogar; pero todo eso es como una pequeñaavellana: no es nada. Oh, Dios, ¡perdí lo que más quería!”.

Muy en el fondo, ese es el problema. Ese es el problema en Rusia, en Washington, en todos lados: siempre, siempre lo han querido, aunque lo tienen todo. Usted debe conocer la historia de Alejandro Magno, quien conquistó todo el mundo y lloró porque no había más mundo para conquistar. El hombre ha ido al Polo Nortey al Polo Sur y ahora vuelve sus codiciosos ojos hacia la luna y los planetas. Tiene y obtiene, obtiene ytiene.

La nación más rica de la tierra es Estados Unidos. Creemos que estamos en una recesión, pero los autos se siguen haciendo más largos, más grandes y cada vez se parecen más a una máquina de discos. Y cada vez hay más dinero en más cuentas bancarias. Se le hacen deducciones a su salario, pero después que le hayan sacado todo lo que usted pueda imaginar, el hombre promedio sigue teniendo más dinero del que teníaantes.

Cuando yo era joven, un hombre podía criar a diez hijos con un dólar por día y lo hacía bien. Ahora tenemostodo, absolutamente todo. ¿Pero qué país en todo el mundo es el que tiene más problemas, más crisis, máslocura, más asesinatos, más triángulos, más hospitales mentales, más psiquiatras y divanes?

Dios debe estar primero

Es un pensamiento más bien cínico, e irónico, que la nación más rica del mundo tenga la mayor tasa dedivorcios, de suicidios y de delincuencia juvenil. Eso vuelve a probar que sin importar cuánto se le dé al hombre, si pierde a Dios clama: “Por siempre me faltas”, y sale a cometer un crimen. Si usted le da todo y luego añade a Dios, lo hace equivocar, y él se equivoca en su propia alma. Porque Dios quiere ser el primero y el todo.

El dinero no es todo. Si usted acepta el reino de Dios y su justicia, Dios le añadirá dinero: el que ustednecesite. Si usted acepta el reino de Dios y su justicia, Dios puede enviarlo a que aprenda arte, música u otros amores terrenales legítimos. Dios puede enviarle todo y dejar que usted lo tenga. Pero siempre en el entendimiento de que Él puede volver a quitárselo todo sin siquiera una queja de su parte. Usted sigueteniendo a Dios, y Dios es todo.

Isaías escribió: “No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, ylos días de tu luto serán acabados” (Isaías 60:20). El tejedor de seda alemán Gerhard Tersteegen, escribiócierta alocada paráfrasis de esto:

Oh rápido, y se ha ido,

Cuán grande es Dios,

Cuán pequeño soy yo,

Una partícula en el cielo sin límites,

Y dejemos que la gloria profunda,

ancha y alta Del sol sin nubes del cielo,

Nunca jamás yo olvide

Perdido, consumido en la inmensidad del amor.

El mar que no conoce ruidos ni costas,

Solo Dios está allí, no yo,

Se me puede acercar, tan cerca como estoy de mí mismo

Así que me he perdido al encontrarlo a Él.

El cielo ilimitado de tu eterno amor

A mi alrededor, por debajo y por encima

En la gloria de aquel dorado día,

Las cosas viejas pasaron, Sí, pasaron.

Casi hemos perdido nuestra capacidad de arrodillarnos con los pies descalzos ante una zarza ardiente comoesta.

Cuando la Iglesia haya restaurado la clase de espíritu que puede entender lo que Isaías quiso decir y loque Tersteegen significó cuando parafraseó a Isaías, entonces sí tendremos un avivamiento: la clase de avivamiento que tuvieron los cuáqueros y los metodistas, y que hubo en Pentecostés.

Así que me he perdido al encontrarlo a Él.

Me he perdido para siempre, oh Hijo tuyo, El cielo ilimitado de tu eterno amor

A mi alrededor, por debajo y por encima.

¡Este es Dios!

Ahora recuerde nuevamente el versículo: “Escondida con Cristo en Dios” (Colosenses 3:3). Si usted ganaratodo el mundo y no encontrara a Dios en su alma, ¿qué tendría?

Nada tendría valor para usted. Busquemos, oremos, quedémonos quietos, hagamos silencio. Aprendamos lamaravilla del silencio. Aprendamos la belleza, el secreto de buscar a Dios. Con nuestra Biblia abierta antenosotros e inclinados de rodillas, solos en humildad y arrepentimiento, clamemos: “¡Solo Dios, solo Dios yDios solamente!

¡Quédese con el mundo, pero deme a Jesús!” ¿Haría usted eso? Necesitamos eso en la Iglesia. Que Dios nos lo conceda en Jesucristo nuestro  Señor.

Ahora, Padre, ¿querrías bendecir a todo aquel que reciba este mensaje? ¿Nos concederás, te rogamos, quepodamos olvidar las cosas que están atrás y avanzar hacia las que están delante? ¿Permitirás que podamosver todo lo que existe como apenas del tamaño de una avellana y a nosotros mismos en Dios como vastos, tan vastos, que abarquemos los mundos pero estemos completamente vacíos sin ti?

Llénanos, oh Dios, llénanos de ti, porque sin ti todo nos faltará. Llénanos de ti en el nombre de Jesucristo.Amén.

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